El Salvador – La Feria

(Today is “Spanish Friday” so I’ll be blogging in Spanish. Scroll all the way down for an English translation! Also, if you participated in Spanish Friday on your own blog, please leave your link in comments!)

Cuando fuimos a El Salvador, era el tiempo de las Fiestas Agostinas. Las Fiestas Agostinas son una celebración nacional que dura una semana durante la primera semana de Agosto. Durante este tiempo mucha gente va a la playa, las ferias, a los malls, al cine, y en general, olvidan por un tiempo el trabajo, la escuela y sus problemas.

Las ferias con ruedas están por todas partes. Cada ciudad en El Salvador tiene ferias, atracciones y conciertos durante las Fiestas Agostinas, pero la más famosa se llama Consuma de San Salvador. No fuimos allá porque Carlos me dijo que es muy moderna y a mi, me gusta ver las cosas más auténticas. En vez de Consuma, fuimos a unas ferias más chiquitas. Mi favorita era una feria en Don Rua que era para la gente más pobre.

Pasamos la feria durante el día cuando estaban todavia preparando todo.

Este hombre estaba armando la rueda de Chicago descalzo. (Tiene sentido para mí. Me siento más segura de pies cuando estoy descalza, también.)

En la noche regresamos. Yo no podia tomar fotos porque era peligroso sacar mi cámara. Fuimos caminando, oliendo los churros, platanos dorados, elotes locos y otras comidas que siempre venden en la feria. Un muchacho vendiendo elotes locos me llamo, diciendo, “Eh, chula!” … Qué listo está el chico. Me daba ganas de comprar un elote loco sólo por escucharme más piropos pero Carlos me dijo, “Sigue caminando.”

En la parte donde tienen las ruedas más simples y baratas me sorprendí ver una “carrusel” que parecia más a un merry-go-round en un patio de recreo. Y en este “carrusel” (que no usaba nada de electricidad, sino un hombre empujandolo), en lugar de los caballos, habia carritos de plástico – los que tenemos en los Estados Unidos al montón y siempre se miran abandonados en yardas de gente que tienen niños chiquitos.

Yo no tenia confianza en las ruedas en esta feria, así que, no subimos a ninguna. Mientras que fuimos caminando y observando todo, el amigo de Carlos me dijo, “Tracy, mira!” y me enseño una jaula de pajaritos.

“¿Para qué son?” dije.

“Sacan su suerte,” dijo el amigo, “pero no es verdad.”

Yo estaba emocionante. “Quiero probarlo!” dije.

Carlos trataba de decirme ‘no’ pero ya estaba yo preguntando el muchacho con la jaula cuánto cuesta.

“Una quarter cada suerte,” me dijo.

Bueno, una quarter no es nada. Entonces, yo dije que sí, quiero que el pajarito saca mi suerte. Primero yo tenia que escoger el pajarito. El muchacho sacó mi pajarito de la jaula y lo guardaba en su puño. Después, el muchacho sacó una cajita llena de papelitos doblados. Me dijo que yo tenia que elegir una categoria – amor, negocios, hogar, vida, y no recuerdo qué más. Yo me puse a pensar, pero el pajarito no tuvo paciencia y empezo a piar en una manera molesta y a morder la mano del muchacho. “Espera, espera,” dijo el muchacho al pajarito. Yo sentia mucha presion por apurarme pero soy muy indecisa a veces. Yo quieria elegir ‘amor’ pero al final, elegi ‘negocios’ – el más aburrido de todos, porque en el momento yo tuve miedo que el pajarito va a sacar algo que me meta en problemas con Carlos, como estaba enojado conmigo.

El muchacho me dijo, “El pajarito elige la suerte – a veces saca una, a veces dos o más.” Después de decirme eso, el pajarito agarro un papelito y paró, pero el muchacho tomó el pajarito y acerco a la caja una vez más y el pajarito fue como loco, sacando cinco papelitos más. Al final, Carlos termino pagando $1.50 por mi montón de suertes. Yo sentia muy tonta, y sentia mal por el gasto también. $1.50 es una cena por alguien en El Salvador, y lo gaste en tonterias. (Y la cosa más jodida es que los olvide en mi bolsa sin leerlos y lavé los pantalones.)

Ni modo, fuimos caminando más y habia una rueda de columpios, (Carlos dice que se llama “rueda voladora”.) Usualmente, esta es mi rueda favorita porque uno se siente como está volando – pero esta me daba mucho miedo sólo por mirarla porque estaba super cerquita a una colina de pura roca. Si alguien alto sube a esta rueda, por cierto sale con piernas quebradas. Aunque era peligroso sacar la cámara, no podria resistir sacando video de la rueda por unos segundos.

Al final de la noche, fuimos caminando a nuestro hotel, pero estaba lejos y todos estaban cansados. En medio de una conversacion sobre si hablamos a unos taxis, un camión pickup paró en un semáfaro unas yardas adelante. El amigo de Carlos fue corriendo por el pickup y pidio un ride. El conductor respondio “Subanse, pues.”

“Apurense!” dijo el amigo de Carlos. Fuimos corriendo y subiendo a la cama del pickup y el conductor salio manejando super rapido, y tomando las cuevas demasiado de prisa. Los niños estaban gritando de miedo y felicidad al mismo tiempo.

Ese pickup fue la rueda más chévere de la feria.

[ENGLISH TRANSLATION]

When we went to El Salvador it was time for the Fiestas Agostinas. The Fiestas Agostinas are a national celebration that last for a week during the first week of August. During this time a lot of people go to the beach, fairs, malls, the movie theater, and in general, forget about work, school and their problems for awhile.

The fairs with rides are all over the place. Each city in El Salvador has a fair, attractions, and concerts during the Fiestas Agostinas, but the most famous is called Consuma of San Salvador. We didn’t go there because Carlos told me it’s really modern, and I prefer to see more authentic things. Instead of Consuma, we went to smaller fairs. My favorite was a fair in Don Rua that is for the poorer people.

We passed the fair during the day when they were still getting everything ready.

This man was putting together the Ferris wheel, barefooted. (That makes sense to me. I feel more sure-footed when I’m barefoot, too.)

In the night we came back. I couldn’t take photos because it was dangerous to take out my camera. We went walking, smelling the churros, platanos dorados, elotes locos and other foods they always sell at the fair. A teenage boy selling elotes locos called me over, saying, “Ey, Chula!” (Hey, pretty girl!)… That boy is smart. He made me want to go buy an elote loco just to hear more piropos, but Carlos told me, “Keep walking.”

At the part where the rides are simpler and cheaper, I was surprised to see a “carousel” that looked more like a merry-go-round on a playground. And this “carousel” (that didn’t use any electricity, but instead a man pushing it), in place of horses, had little plastic cars – the kind we have an abundance of here in the United States and you always see abandoned in the yards of people who have young children.

I didn’t trust the rides at this fair, so we didn’t get on any. While we were walking around and observing everything, Carlos’s friend said to me, “Tracy, look!” and he showed me a cage of little birds.

“What are they for?” I said.

“They pick your fortune,” the friend said, “But it’s not for real.”

I was really excited. “I want to try it!” I said.

Carlos tried to say ‘no’ but I was already asking the guy with the cage how much it cost.

“A quarter for each fortune,” he said to me.

Well, a quarter is nothing. So I said, yes, I want the bird to pick my fortune. First I had to choose a bird. The guy took the little bird from the cage and held it in his fist.

After, the guy took out a little box full of little folded papers. He told me I had to pick a category – love, business, home, life, and I can’t remember what else. I started to think about it, but the little bird wasn’t patient and started to chirp in an annoyed way, and bite the guy’s hand. “Wait, wait,” the guy said to the bird. I felt a lot of pressure to hurry up but I can be indecisive sometimes. I wanted to pick “love” but in the end, I picked “business” – the most boring of all, because in that moment I was scared that the little bird would pick a fortune that would cause problems for me with Carlos just because he was mad at me.

The guy told me, “The bird chooses your fortune – sometimes he picks one, sometimes two or more.” After he told me that, the little bird pulled out a little paper and stopped, but the guy put the bird close to the box again and the little bird went crazy, pulling out five more little papers. In the end, Carlos had to pay $1.50 for a whole bunch of fortunes. I felt really foolish, and I felt bad for wasting money, too. $1.50 is a dinner for someone in El Salvador, and I wasted it on such silliness. (And the most screwed up thing is that I forgot the fortunes in my pocket without reading them, and I washed my pants.)

Anyway, we went walking more and there was a swings ride. Usually that’s my favorite because it makes me feel like I’m flying – but this one scared me just by looking at it because it was super close to a hill made out of pure rock. If someone tall got on the ride, for sure they’d get off that ride with broken legs. Even though it was dangerous to take out my camera, I couldn’t resist taking video of this ride for a few seconds.

At the end of the night, we went walking to our hotel but it was really far and we were all getting tired. In the middle of talking about whether we should call some taxis, a pickup truck stopped at a stoplight a few yards ahead. Carlos’s friend ran up to the pickup truck and asked for a ride. The driver said to hop in.

“Hurry up!” Carlos’s friend said. We ran and jumped into the bed of the pickup truck and the driver took off driving really fast, taking the curves much too quickly. The kids were screaming from fear and happiness all at the same time.

That pickup truck was the most awesome ride at the fair.

Posted on August 26, 2011, in Culture, en español, Familia, humor, Salvadoreños, Spanish Friday, travel. Bookmark the permalink. 18 Comments.

  1. Riding on the bed of a pick up truck. Now nobody can take away your ‘guanaco’ credentials. LOL

    I’ve never seen/heard of the parrot thing. That’s too funny.

    This part cracked me up:

    “Yo no tenia confianza en las ruedas en esta feria, así que, no subimos a ninguna.”

    No estas sola. LOL

  2. La primera vez que fui en la cama de una camioneta fue en Bolivia también. Fue tan divertido!! Tuvimos que hacerlo parados porque había mucha gente!. Todavía pienso que ‘la tierra de los libres’ no es tan libre como pensamos. Hay tantas cosas que no podemos hacer por tener tantas leyes.
    Ese columpio fue tan cerca a la pared! No me gusta esa rueda aún acá… siempre pienso que el columpio va a romper y iré volando a mi muerte.
    Tú y Carlos son tan chistosos. Me gusta la parte donde dice, “sigue caminando.”

    • Yo tambien subi a varios pickups en Bolivia. :) La primera vez fue en La Republica Dominicana cuando tenia 17 anos. Tambien fuimos a una feria pequena por alla que tenia un “ride” igualito al que explico Tracy; con los viejos carritos y otros juguetes de los EEUU. Que genial, no? Nosotros no mas dejamos las cosas pensando que van a terminar en un gran basurero pero hay gente en otros partes del mundo que los recicle como que fueron nuevos otra vez.

  3. Tracy! Que divertido! I really wish I could go to una feria en Mexico…. I’d love to experience the differences. Not sure I’d get on any rides though. I love reading about your time in El Salvador. Here is my Spanish Friday post: http://meandthemexican.blogspot.com/2011/08/spanish-friday-mi-prima-teresa.html

  4. SO MUCH FUN! Reminds me of summer in PR as a child. Unexpected moments of pure fun and action. Loved the action!

  5. Se ve todo tan divertido! Que lastima que se fueron tus papelitos con el javon y el agua. Pero ya sabes que uno solo hace su propia fortuna, verdad? Tanto que me han gustado tus cuentos de El Salvador.

    Espero que todos esten listos y seguros para el huracan. Un abrazo, Tracey.

    Tengo ya mas de cuatro semanas que no participo en Spanish Friday. Lo heché de menos. Aquí te dejo el enlace de mi post: http://ezzylanguzzi.blogspot.com/2011/08/spanish-friday-un-sorteo-de-libro.html

  6. The juegos en las ferias de Mexico scare me to death! My kids did ride – what was I thinking?!
    Here is my Spanish Friday contribution, written this week by my daughter. Enjoy!
    http://www.spanishplayground.net/spanish-friday-hija/

  7. Wow! And yes, the fair rides in El Salvador scare me too!!!!

  8. Great post — and hope you had a fabulous trip! I totally know what you mean about not trusting the rides but wanting to look around. And I’ve never heard of a bird picking your fortune, and was bummed cuz I wanted to hear what the bird picked! (haha) Oh, well, next time… :)

  9. How fun! I haven’t to one of those fairs since i was a little kid!
    Here’s my spanish friday: http://vivalavidabymj.blogspot.com/2011/08/spanish-friday-habla-como-mexicano.html

  10. Hola! me encanto la parte de los parajitos jajaja y tipico que sacaron un monton. Bueno nos quedamos con la curiosidad de saber que decian – seguramente mucha prosperidad! Aqui te dejo el link a mi Spanish Friday : http://wp.me/p1yLuY-ev

  11. I don’t blame you for not trusting the rides, I don’t either even here. The bird thing was just too funny! Too bad you didn’t get a chance to read them. Looks like you had a fun night! :)

  12. Tracy your post reminds my of the “Fiesta del sol” in Mexicali. It happens in September and is a load of fun….. except I’ve never seen fortune birds there.

  13. I’ve actually had my dad pay for the bird trick and the forture was something unreadble. I also felt silly and my dad got mad. We used to go to the fiestas in Mexcio and we were never able to get on the rides either. thanks for sharing! your boys are too cute!!

  14. Reading your article took me back to my childhood when we used to go to La Feria in Mexico…all I wanted to do was eat, everything in sight. The rides looked a little scary so I we never got on too many…I was always afraid of them…lol…still am…Thanks for the walk down memory lane.

  15. No los culpo al no haberse querido subir a las ruedas, aunque debo decir que los accidentes son poco frecuentes (creo hay más accidentes reportados en Disney!).
    Crecí disfrutando esos rides en los pick ups. Mi abuelito iba a las fincas y yo prefería mil veces yendo atras que adelante con el. Amaba sentir el viento en mi cara y como manejaba con precaución, no había problema. Lo volvería a hecer? HELL YES!!!

  16. Ni niece’s mother is from El Salvador and she’s had the pleasure of going several times in her childhood and early 20s… she loooooves it. As Cuban as she is (and claims it mostly), she loves her El Salvadorian heritage. All of those fairs with churros and what not look like so much fun.

  17. Que miedo el juego mecanico de los columpios!!! Cuando mis hijos se suben a ese tipo de juegos aqui, tengo que voltear para otro lado. I can’t stand to watch, while I worry about the rides falling to pieces. I need to start mentally preparing myself, because the fair will be in town all month in September. :P

    The funny thing is that I used to love going to Magic Mountain. But with these rides that they dismantle every couple of days…no gracias!!! :P

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